– Desde los Servicios de Protección de Menores se ha asumido la tutela legal sobre estos niños y se han tomado las decisiones más apropiadas para ellos, para garantizar en todo momento el interés superior de los menores.
– Se trata de un procedimiento habitual una vez que se ha constatado la situación de desamparo de los menores y está encaminado a garantizar su protección.
– Esta decisión no prejuzga sobre la conveniencia o no de que los menores vuelvan con sus progenitores pero, una vez que los niños han sido abandonados, estos no pueden ser devueltos sin más a los padres.
– Se inicia ahora un procedimiento, habitual, estandarizado y reglado, del que se informa y tiene perfecto conocimiento la Fiscalía de Menores.
– Se trata de un proceso en el que se incluye un trabajo continuado con los padres para lograr cuanto antes la normalización de la situación familiar cuando ello es posible.
– Este tipo de intervenciones, para salvaguardar la intimidad de los menores y por respeto a las familias, son confidenciales y no se dan al conocimiento público, tan solo a las partes.
– Desde la consejería, se hace un llamamiento para que se deje trabajar a los profesionales cualificados e independientes, para que logren, con rigor, la mejor solución para el presente y el futuro de los menores.






































































