Daïra es una palabra árabe viene a significar un colectivo de población que comparte una misma unidad territorial, algo así como una comunidad. Quizá sea este último significado, el de comunidad, el que María Moreno ha querido darle a su colectivo de danza. Porque, precisamente, eso es lo que destaca de sus más de 40 bailarinas, un grupo muy heterogéneo de mujeres, entre los 10 y 50 años de edad, que han conseguido entenderse y compartir armónicamente su pasión por la danza oriental y la africana.
«Lo que hacemos es fusionar las danzas orientales o la danza africana con la contemporánea» -comentaba mientras se preparaban para salir a escena- «Nuestros pies descalzos es un espectáculo lleno de color, que simboliza, además que bailamos descalzas, el contacto con la tierra y el pisar fuerte».
Eso es lo que intenta María, ir paso a paso, pero pisando fuerte «Daïra está colaborando con otras asociaciones de la localidad, en diferentes acciones y espectáculos. Lo que queremos es darnos a conocer y seguir trabajando. Hay muchos proyectos en mente, pero, poco a poco».
De momento, el pasado viernes, 5 de julio, hicieron disfrutar al público que se acercó por la piscina municipal de Alcázar de un espectáculo colorido, sensual y original; en el que las acompañaron otros grupos de danza y música como Danza Africana Badiña, Percusión Africana Senguele o la bailarina Semilla Mingrone -maestra de la directora de Daïra.
Sin duda, un espectáculo que no sólo enganchó a los espectadores, también a todas las alumnas que, como comentaba María Moreno, «siguen bailando porque estas danzas enganchan. La oriental porque es muy femenina y te pone en contacto con tu propio cuerpo y la africana porque es muy energética y descargas mucha tensión».
Daïra ofrece la posibilidad de aprender estas danzas, durante el curso escolar, en el centro financiero de Alcázar.









































































