La Plataforma en contra de la privatización del agua de Alcázar, ya anunció que había convocado a los vecinos de la localidad, para asistir a la asamblea plenaria ordinaria de este mes de julio, en la que se ha debatido el inicio de expediente para el cambio de gestión del servicio público de aguas. Así ha sido. Un nutrido grupo de personas, desde primera hora de la mañana, se ha personado en el salón de plenos con carteles en los que podía leerse: «mi agua es pública», «mi agua no se vende».
Al iniciarse el debate sobre el 5º punto del orden del día -referido al inicio del citado expediente- se ha levantado el revuelo en la sala. La portavoz del grupo municipal socialista, Rosa Melchor, pedía al equipo de gobierno que explicase a los vecinos «el por qué de la decisión de la venta o cambio de gestión de la empresa municipal de aguas». Tanto el portavoz de CxA, Ángel Montealegre, como el portavoz popular, Ángel Puente, se refirieron a la «realidad económica de quiebra de Aguas de Alcázar que no deja otra solución que capitalizarla, para darle viabilidad». Durante sus intervenciones, los vecinos de la Plataforma manifestaron su indignación, con protestas y abucheos. Expresiones como «¿por qué no te callas?, ¡mentira!, ¡dejaros de debates políticos! o ¡Alcázar no quiere que se privatice el agua!, hicieron que fueran llamados al orden, en dos ocasiones, por el alcalde. El murmullo fue mayor cuando Puente aseguró que «el PSOE quería tapar con ruido el agujero que habían dejado en la empresa de aguas, montando el circo». Por su parte, desde la oposición, se defendió la posibilidad de establecer un plan de pagos a largo plazo, de la empresa de aguas con el ayuntamiento, para resolver la situación económica.
Finalmente, el inicio del expediente se aprobó con los 10 votos a favor de PP y CxA, y los 9 en contra del PSOE.
El resto de la sesión plenaria transcurrió con normalidad. Los vecinos permanecieron en la sala, en silencio, carteles en mano, hasta que llegó el turno de ruegos y preguntas. Además de uno de los portavoces de la plataforma del agua, Juan Garrido, otros ciudadanos expresaron su opinión. Entre ellos, Carmen Jiménez -presidenta de la asociación de amas de casa, consumidores y usuarios- quien dijo que «el agua es un bien común que debe gestionarse en beneficio de todos. Nadie tiene autoridad para comerciar con ella. La gestión tiene que ser totalmente pública, porque el que entre una empresa privada es pan para hoy y hambre para mañana». Carmen aseguró que, al final, cualquier empresa privada que entrase en la gestión querría beneficios y acabaría subiendo el recibo. «Es algo de sentido común. Seamos inteligentes y reflexionemos. Yo, como ciudadana, digo que mi agua no se vende». Las palabras de Carmen resumen el sentir general de las personas que hoy se han acercado hasta el salón de plenos del ayuntamiento de Alcázar. Todas las opiniones y testimonios de los miembros de la plataforma se encaminaron a la defensa del agua como un «bien común y no una mercancía» y al «no interés» hacia los datos o el debate político, «lo que se haga en otros sitios no nos interesa, nos importa lo que se haga en Alcázar y queremos una gestión pública del servicio de aguas». «Si fuera Emiliano Page el que estuviera sentado aquí, le expresaríamos igual nuestro desacuerdo y hubiera tenido problemas» -dijo Pedro Pablo Novillo, otra de las personas que expresó su opinión como ciudadano.
Las opiniones de la Plataforma en contra de la privatización del agua fueron escuchadas, atentamente, por el alcalde de Alcázar de San Juan, Diego Ortega, quien destacó la actitud de diálogo que se estaba generando por ambas partes. Volvió a asegurar a los vecinos que «querían hacer lo mejor para Alcázar y que el ayuntamiento seguiría participando en la gestión, junto a una empresa privada, velando por los trabajadores y la no subida de las tarifas». A lo que los vecinos respondieron que «ninguna empresa privada va a entrar en Aguas de Alcázar si no es para obtener un beneficio». El alcalde agradeció las opiniones de los ciudadanos y finalizó la sesión con normalidad.









































































