Los detenidos accedieron a un establecimiento de alimentación regentado por ciudadanos asiáticos, no dudando en amenazarles con un bate de béisbol, con el cual causaron incluso diversos daños en el mobiliario, tratando de hacerse con la recaudación de la caja registradora, no logrando su objetivo.
Poco después, estas personas repitieron la misma acción en otro negocio de idénticas características, consiguiendo en este caso hacerse con un botín de 350 euros en efectivo y varias botellas de alcohol.
Las investigaciones practicadas por la Policía Nacional permitieron la identificación, localización y detención, de los dos autores, resultando ser uno de ellos menor de edad.






































































