


Con diez votos a favor y nueve en contra ha salido adelante el punto de la toma en consideración de la Memoria de Aguas de Alcázar para el cambio de su modelo de gestión pasando de ser público a público-privado. Desde el momento en el que se ha iniciado el debate, se han podido escuchar protestas por parte del numeroso público asistente a la sesión plenaria, en su mayoría miembros de la Plataforma en Contra de la Privatización del Agua, que no obstante han permitido que la portavoz del Grupo Municipal Socialista hiciera uso de la palabra, aunque no han procedido del mismo modo con su homólogo del Grupo de Ciudadanos por Alcázar. Los abucheos y petición de dimisión han sido constantes cuando Ángel Montealegre ha intentado hablar, hasta el punto de que se lo han impedido en sus dos turnos de palabra.
Los insultos y abucheos por parte del público han vuelto a acrecentarse en el momento en el que se ha aprobado por mayoría el punto. Ante los gritos de “¡fuera, fuera!”, mezclados con pitidos e insultos, todos los concejales del equipo de Gobierno se han marchado de la sala. El alcalde había advertido desde el principio que ordenaría el desalojo de la sala si los asistentes no adoptaban una actitud adecuada; sin embargo, ante la situación que se ha creado, todos los concejales del equipo de Gobierno han abandonado la sala para analizar las medidas a adoptar. En este receso, en el que la Policía Local ha entrado en la sala, el alcalde se ha reunido con el portavoz de la Plataforma para consensuar un comportamiento cívico durante lo que quedaba de sesión.
Juan Garrido se ha mostrado de acuerdo con esta solicitud y ha pedido a sus compañeros un cambio de actitud para evitar que la noticia fuera “que no les hemos dejado de hablar, en lugar de lo que aquí venimos a defender”. Tras este parón, se ha retomado el pleno con todos sus miembros.
ARGUMENTOS DEL DEBATE
Durante el debate de este punto, el concejal de Hacienda, Juan José Arias ha expuesto los motivos que han llevado al equipo de Gobierno a apostar por un cambio en el modelo de gestión que son varios informes en los que se acredita que Aguas de Alcázar está incursa en causa de disolución, “por la mala gestión que se hizo antes”. El edil ha defendido que “esta es la mejor opción” y ha manifestado no entender que el Grupo Socialista se oponga cuando se garantizan tanto los puestos de trabajo como la prestación del servicio en los mismos términos que en la actualidad y sin subir las tarifas.
Por su parte, la portavoz socialista, Rosa Melchor ha dicho sentirse “más intranquila” tras conocer con detalle la Memoria, porque según afirma, ha comprobado que la empresa municipal “no se vende, sino que se regala”. También ha mostrado sus dudas respecto a que esta decisión que, no considera “técnica, sino política”, asegure los puestos de trabajo de Aguas de Alcázar, y ha dicho que para que así fuera, debería haberse aprobado en esta misma sesión plenaria la carta de garantías de los trabajadores.








































































