«La feria más cara y la menos democrática de los últimos años». Así califica el grupo municipal socialista las fiestas de 2013. La «más cara», porque aseguran se han gastado 60.000 euros más que hace 3 años y la «menos democrática, porque se ha vuelto a prescindir de la opinión, propuestas y participación de las asociaciones, colectivos, medios y empresarios locales» -aclaraba el edil socialista Carlos Dorado. «Desde que gobiernan PP y CxA han desaparecido la comisión de festejos, las juntas rectoras de los organismos autónomos y otras comisiones de participación social».
Por su parte, Ana Belén Tejado, calificaba al alcalde, Diego Ortega, como «el menos demócrata de toda la historia, porque rechaza la participación social».
A pesar de esto, Dorado valoró la alta participación de la ciudad como lo más positivo de la feria -especialmente la noche de las gachas- aunque criticó la ubicación de las degustaciones en la Avenida de Pablo Iglesias porque «las peñas estaban apartadas». También cuestionó la nueva ubicación del ‘Baile del Vermú’, en la piscina municipal, «que ha supuesto un descenso de participación, a excepción del día de los ‘Daikiri'»; y resaltó que el público juvenil «ha sido el gran perjudicado por la falta de previsión en la instalación de la ‘Plaza Jóven’, que se hizo 24 horas antes de la feria».
En cuanto a los números, Tejado aseguró que la feria 2013 -la tercera que organiza el actual equipo de gobierno- «ha sido la más desequilibrada económicamente. Se han gastado 60.000 euros más que hace 3 años. Esto se debe a que se han mantenido los mismos gastos, pero se han reducido a la mitad los ingresos. Se ha pasado de los cerca de 120.000 euros ingresados en 2010 y 2011, a poco más de 68.000 euros». Según Tejado, se han dejado de generar ingresos con los conciertos -que ahora son gratuitos- con el baile del vermú, la gestión de la plaza de toros, la ocupación de la vía pública y la plaza joven. «Hasta que llegaron PP y CxA, las cuentas de la feria estaban equilibradas, se gastaba lo mismo que se ingresaba. Ahora, las ferias son más costosas para los vecinos y rentables para algunos empresarios, como el gestor de la plaza de toros, que en lugar de pagarle al ayuntamiento, recibe una subvención de 10.000 euros para organizar los festejos. Esto ocurre porque la única competencia que tiene el señor Ortega son los toros». Tejado dijo también que, además de costosa, no va acorde con la situación económica del ayuntamiento; «mientras se recorta en planes de empleo y en formación, se gasta más en fiestas».
El grupo municipal socialista acusa al alcalde de «engañar a los vecinos», cuando dijo -en el programa de feria, en la presentación y en el pregón- que las fiestas costaban «un euro por vecino». Los datos que manejan desde el PSOE es que el coste total de la feria ha sido de 120.000 euros (equivaldría a 3,75 euros por vecino). «Ortega ha vuelto a mentir» -decía Tejado- «y como sabemos que es una persona religiosa y mentir es un pecado, le pedimos de penitencia que rece un ‘padre nuestro’ por cada vecino engañado. Para que no olvide que con los alcazareños hay que ser honestos» -ironizaba la edil socialista.








































































