Hoy, 24 de septiembre, los centros penitenciarios de toda España celebran el día de su patrona: la Virgen de la Merced. En Alcázar de San Juan, se ha aprovechado este día para homenajear, con la medalla de bronce al mérito social penitenciario, a las ‘Hermanas de los Ancianos Desamparados’. Desde la residencia ‘Santa Marta’ de la localidad, estas religiosas están desarrollando una labor de acogida de aquellos internos mayores que, por motivos de salud o porque finaliza su condena y no tienen familiares que se hagan cargo, necesitan de atención.
La directora del centro alcazareño, Mercedes Iruarrízaga, reconoció el trabajo desarrollado por las hermanas que, junto a otras organizaciones, voluntarios y el Ayuntamiento de Alcázar de San Juan están apoyando, desde el principio, el programa ‘Mayores en Prisión’. El centro penitenciario de Alcázar acoge a 97 internos de los que, la cuarta parte, son mayores de 70 años que cumplen condenas de segundo grado.
Además de este merecido homenaje, se ha reconocido la labor de los trabajadores de prisiones que ahora cumplen los 25 años de servicio. Con los internos, gracias a la colaboración de voluntarios y asociaciones humanitarias, se están desarrollando, desde el pasado 18 de septiembre, diferentes actividades en el centro. Cuentacuentos, actuaciones musicales, proyección de cortometrajes, magia o la presentación de un libro, han podido realizarse gracias a la colaboración desinteresada de ciudadanos y asociaciones.
A los actos de la patrona han asistido representantes de los cuerpos de seguridad del Estado y autoridades; entre las que se encontraba, junto al alcalde de Alcázar de San Juan, Diego Ortega y el concejal de seguridad ciudadana, Julián Mateos, el Subdelegado de Gobierno de la provincia de Ciudad Real, Fernando Rodrigo; quien destacó la importante labor que realizan asociaciones y voluntarios. «Son parte esencial del sistema penitenciario, sin ellos no sería fácil cumplir el precepto constitucional de orientar las penas hacia la reinserción de los internos. Gracias al compromiso de organizaciones como Cruz Roja, las diferentes iglesias y ONGs, o centros como la casa de acogida ‘Siloé’ o la propia residencia ‘Santa Marta’, se puede llevar a cabo esta reinserción social del interno; junto al trabajo de funcionarios y personal de prisiones, por supuesto».








































































