El Sector de Sanidad del sindicato CSI•F denuncia que parte de los pacientes que requieren cirugía cardiaca en la provincia de Ciudad Real se están enviando a centros sanitarios privados de la comunidad de Madrid, en concreto al Hospital Ruber, cuando hasta hace poco estos pacientes de nuestra provincia era derivados a los servicios de un centro concertado con el Sescam en Albacete. CSI•F no entiende este cambio que solo conlleva gastos a los usuarios y familiares y, encima, en otra comunidad autónoma.
Otro caso que CSI•F que afecta gravemente a nuestra sanidad se refiere a las pruebas de radiodiagnóstico en el Hospital General Mancha Centro, de Alcazar de San Juan, en donde desde que la gerencia del hospital informó a los miembros de la junta de personal, que “le habían impuesto” la subcontratación de una empresa privada para realizar las pruebas de radiodiagnóstico, en concreto TAC y Resonancia Magnética, tenemos constancia que son ya varios los profesionales que han protestado por presuntas dudas diagnósticas en algunas pruebas realizadas y por diferencias entre los medios, recursos materiales y criterios de realización de estas pruebas, entre las empresas externas y el Sescam.
Esta situación denunciada está suponiendo, presuntamente y en algunos casos, a los profesionales sanitarios, dificultades a la hora de realizar un adecuado diagnostico y tratamiento, volviéndose a realizar posteriormente, en algunos casos, una nueva prueba diagnóstica dentro del Servicio de Radiodiagnóstico público del Hospital.
Para CSI•F, con la contratación de 2 Técnicos de Radiodiagnóstico quedaría obviada la presencia de empresas privadas, lo que para CSI•F, como sindicato mayoritario en la función pública, muestra la política que está llevando el Servicio de Salud de Castilla La Mancha, apostando por enviar a los pacientes de Castilla La Mancha hacia la sanidad privada.
Repetición de pruebas
CSI•F no entiende tampoco que cuando el Hospital de Alcázar cuenta con medios radiodiagnósticos avanzados que se vienen aplicando desde años, ahora se subcontrate a una empresa con menores recursos tecnológicos, lo que en algunas ocasiones implica que las pruebas deben repetirse por la sanidad pública con la molestia que se ocasiona al usuario.
CSI•F, en aras a defender una sanidad pública, exige que se acabe con la subcontratación de empresas privadas y se apueste por un servicio público y de calidad que cuenta con unos buenos profesionales y que los recursos económicos de la sanidad de Castilla-La Mancha no acaben en otra comunidad autónoma y más en el presente escenario de crisis y desempleo.








































































