«Una vida salvada, merece ser vivida». Este es el título de la exposición fotográfica realizada por las personas con daño cerebral del Centro de Ocio Terapeútico de ADACE en Alcázar de San Juan. Una muestra que, desde el pasado lunes, se ha exhibido en el Hospital Mancha Centro, como una de las actividades realizadas por la Asociación de Daño Cerebral Sobrevenido para conmemorar del día del daño cerebral adquirido (26 de octubre).
Además de esta exposición y diferentes mesas informativas, ayer leyeron un manifiesto para la integración de las personas con daño cerebral, explicando la problemática con la que se encuentran este tipo de pacientes y sus familias y pidiendo a las Administraciones Públicas garantías en la continuidad asistencial, la activación de recursos como la atención a la dependencia o la eliminación de barreras para la participación social, entre otras cosas.

Una de las fotografías de la exposición
Inma Terriza, Terapeuta ocupacional del Centro de ADACE en Alcázar de San Juan, explicó que estas actividades se han estado realizando en toda la región para concienciar a la sociedad de la problemática cotidiana a la que se enfrentan las personas con daño cerebral. «Es algo que cambia sus vidas y las de sus familias de repente» -comentaba- «Tras un accidente de tráfico o un ictus, es muy importante una buena rehabilitación durante los primeros meses y luego un mantenimiento. La rehabilitación y que estén activos es básico para mejorar su calidad de vida y posibilitar la recuperación. Eso es lo que hacemos en los centros de la Asociación».
Por su parte, Javier Giménez, Subdirector de enfermería del Mancha Centro, apuntó que el hospital, como centro de referencia, apoyaba a todas las asociaciones de pacientes ofreciendo sus instalaciones como lugar de encuentro. En cuanto al daño cerebral, aseguró que desde los servicios de salud de Castilla La Mancha «se está luchando por mantener todos los servicios». A este respecto, mencionó que en el hospital de Alcázar de San Juan se seguía manteniendo el ‘Código Ictus’, un dispositivo de emergencia para la realización de un buen diagnóstico, en caso que se sospeche que algún paciente presente algún problema cerebrovascular. «Con el fin de actuar con rapidez y evitar que se cronifique, se ponen marcha todos los servicios de análisis clínicos, radiología y neurología para evitar que aumente la posible complicación en este tipo de pacientes».
Se estima que en España puede haber unas 420.000 personas con daño cerebral que requieren tratamiento especializado, medios y apoyo para una integración social efectiva.








































































