Así lo ha destacado Cañas, quien ha negado rotundamente que Luis Bárcenas le entregase dinero en metálico y ha afirmado que es falso que alguna cantidad transferida a la sede regional tuviese relación con ninguna empresa constructora, así como también que se involucrase en ningún tipo de concesión administrativa.
Además, ha señalado Cañas que todo el dinero que recibían de la sede de Génova venía vía transferencia bancaria. José Ángel Cañas, en su declaración, ha matizado que firmó el documento por imposición de Luis Bárcenas, quien le instó a hacerlo, dado que -según el entonces gerente nacional- llevaba mucho dinero gastado en actos celebrados en la región.
Así, el gerente ha recordado que el recibí firmado era un documento interno y no oficial, entendiendo que no tendría ninguna trascendencia y se trataba de una orden directa de su jefe inmediato, (Cañas había sido nombrado por el propio Bárcenas en enero de 2007) ya que llevaba escasos meses trabajando en ese puesto, por lo que accedió.
Cañas niega haber recibido cantidad dineraria alguna; lo hizo porque según Luis Bárcenas lo necesitaba para justificar internamente las ayudas prestadas al PP de Castilla-La Mancha para actos de precampaña sufragados por la sede nacional.
En el transcurso de su declaración, Cañas ha afirmado que se reunió con Luis Bárcenas en varias ocasiones; tratándose todas ellas de reuniones muy tensas, dado que consideraba que destinar dinero a Castilla-La Mancha era tirarlo. Respecto a las mencionadas imposiciones, Bárcenas reiteraba a Cañas que le pedía dinero que “era suyo” y no quería gastar ni un euro más en Castilla-La Mancha, donde ya se había invertido bastante.






































































