En estas épocas navideñas, en las que vivimos momentos de celebración con nuestros pequeños, la familia, amigos y seres queridos, existe una tendencia general a modificar los hábitos de consumo de alimentos, en la que se mezcla el cariño y la ilusión de los reencuentros, con la variedad y productos reservados de forma especial para estas fechas. Ante estos hechos es habitual que la alimentación sufra desequilibrios que nos hacen, a veces, tener pesadez de estómago y desarmonización en los horarios habituales de comida, influyendo incluso en momentos como el descanso nocturno.
Dadas estas costumbres tradicionales en nuestros hogares, en las que nos vemos envueltos de forma activa, y en las que casi, irremediablemente, nuestra ingesta será mayor debido a comidas y cenas generalmente copiosas o excesivas, es recomendable adoptar medidas especiales que varíen nuestra rutina diaria de actividad, y faciliten tanto el mantenimiento de una alimentación sana y equilibrada como del estado de salud y la tonificación de nuestro cuerpo de manera óptima, como son:
– Organizar las comidas preparando platos variados que incorporen una alimentación equilibrada, como puede ser: alternar carne, pescado, huevos, preparar elaboraciones que combinen diferentes verduras, hortalizas, tubérculos, pasta, fruta, hongos comestibles…
– Aumentar la actividad física para compensar los posibles excesos, con el fin de mantener un estado nutricional adecuado, de manera que, como si se tratara de una balanza equilibrada, la energía que gastemos sea igual a la que nos proporcionen los alimentos y bebidas que consumimos. Para ello, podemos aprovechar los días festivos o de descanso para:
Realizar actividades familiares o con los amigos, como participar en partidos, paseos por el campo o rutas.
Practicar actividades deportivas.
Realizar actividades del día a día como hacer la compra, prescindiendo del coche y paseando hasta el supermercado o subir a casa por las escaleras olvidándonos del ascensor.
Participar en actividades lúdicas organizadas en el entorno o en el barrio.
De esta manera podremos aprovechar estas fechas tan señaladas disfrutando del calor navideño del entorno y velando por nuestra salud.
RECETA: BANDERILLAS BLANQUI-NEGRAS DE MULTIFRUTA
Ingredientes:
– 1 Caqui
– 2 Mandarinas
– 1 Manzana
– 1 Plátano
– 100 g de uvas apirenas (sin semilla)
– 200 g de chocolate negro de cobertura
– 200 g de chocolate blanco de cobertura
– Palillos largos de barbacoa
Tiempo de preparación: 30 minutos.
1º) Pelar el caqui, las mandarinas, la manzana y plátano y separar las uvas del raspón.
2º) Preparar la fruta:
– Cortando el caqui y la manzana en cubos de 2 por 2 centímetros, retirando el corazón de ésta última.
– Cortando el plátano en rodajas de 1,5 centímetros.
– Separando los gajos de las mandarinas individualmente.
– Lavando las uvas.
3º) Formar brochetas ensartando en los palos las diferentes frutas, alternándolas.
4º) Poner a calentar ambos chocolates al baño maría (poniendo una cazuela dentro de otra, añadiendo agua en la que ocupa la posición exterior y en la interior, el chocolate) a fuego medio.
5º) Introducir una a una la mitad de las brochetas en el chocolate negro, girándolas para que se bañen completamente recubriendo toda la fruta y sacar a un plato limpio. Hacer lo mismo con la otra mitad, empleando en este caso el chocolate blanco.
6º) Introducir 5 minutos en el frigorífico el plato con las brochetas.
7º) Una vez que el chocolate se haya endurecido, adornar las brochetas creando contraste con ambos chocolates, empleando para ello una cuchara con la que se verterá un hilo de chocolate fundido (las brochetas bañadas con chocolate negro se adornarán con chocolate blanco y a la inversa).
8º) Introducir en el frigorífico y sacar 10 minutos antes de consumir.





































































