El consejero de Hacienda de Castilla-La Mancha, Arturo Romaní, ha asegurado hoy que la financiación autonómica, “uno de los temas más importantes y espinosos que están ahora mismo encima de la mesa”, debe estar “orientada a las personas y no a los territorios”.
Según ha explicado Romaní en una entrevista en el programa “Al Quite”, de Castilla-La Mancha Televisión, “lo que hay que tener en cuenta es que hay un conjunto de españoles que necesitan una prestación de servicios públicos homogénea”. En este punto, el consejero ha añadido que “levantar barreras entre los territorios es artificial y no se corresponde con la realidad, porque la configuración de las regiones es distinta”.
En lugares como las grandes ciudades, ha puntualizado Romaní, se acumula más población activa, mientras que en territorios rurales pasa lo contrario, hay más población envejecida. “Esas diferencias no las tienen que pagar los ciudadanos en el sentido de tener peores servicios. ¿Qué ocurre con una persona que está toda la vida tributando en una gran ciudad y, de repente, se jubila y vuelve al pueblo?”, ha preguntado. “Ha estado pagando toda la vida impuestos para unos servicios públicos que luego cuando vuelve al pueblo ya no los puede disfrutar porque resulta que esos fondos, por no sé qué principios, se tienen que quedar dentro de unas determinadas fronteras”, ha añadido.
“Dejaremos de hablar del déficit”
Romaní se ha referido también al cumplimiento de Castilla-La Mancha con el objetivo de estabilidad presupuestaria en 2013. “La cifra de cierre que hemos enviado al Ministerio es del 1,24 por ciento, con lo que se confirma que el Gobierno de Cospedal ha reconducido las cuentas públicas, que los servicios públicos se pueden pagar hoy y en el futuro, y que la consolidación fiscal es algo consistente y sólido”.
Tal y como ha afirmado el titular de Hacienda, el déficit debe llamar cada día menos la atención. “En Hacienda tenemos que dejar de ser noticia, nos dedicarnos a recaudar tributos y aplicarlos a los servicios públicos, lo que debe ser lo normal”, ha sentenciado.
Romaní se ha referido también al impacto que han tenido en las cuentas de 2013 dos “agujeros” generados en la época socialista: la devolución de un impuesto cobrado indebidamente a las empresas eléctricas durante 12 años, por valor de 212 millones de euros, así como el pago de 65 millones del IVA de la extinta Sociedad de Carreteras que no fue ingresado. “El Gobierno ha regularizado la situación, porque nuestra obligación como gestores responsables es regularizar y arreglar lo que se encuentre mal hecho”, ha enfatizado.
Romaní se ha mostrado convencido de que los castellano-manchegos pueden estar seguros de que el Ejecutivo de la presidenta Cospedal no genera ni un euro de agujero de caja. “Este Gobierno no tiene problemas de pagos, los problemas los ha generado esa bolsa de facturas pendientes que dejaron los anteriores por importe de 4.000 millones”, ha afirmado.
En ese sentido, el consejero ha anunciado que la semana que viene se pagarán los 700 millones de euros del último mecanismo de pago a proveedores, con lo que quedará saldado todo el agujero que había pendiente. “En cuanto publiquemos datos de cómo se ha arrancado el año 2014, se verá cómo estamos pagando en plazos de la Ley de Morosidad, lo cual será otro punto de inflexión en Castilla-La Mancha”, ha manifestado Romaní.
“Da gusto que empiecen a hablar bien de la región”
El titular de Hacienda ha destacado el control del déficit y una tesorería saneada, lo que a su juicio dan como resultado que se empiecen a suceder las noticias positivas sobre Castilla-La Mancha. En este punto, Romaní se ha referido al último informe del BBVA según el cual la región crecerá este año un 1,1 por ciento y un 2,3 por ciento en 2’15, por encima de la media española. “Da gusto que empiecen a hablar bien de Castilla-La Mancha”, ha dicho el consejero.
Según Romaní, tras el enorme esfuerzo de reducción del déficit, en lo que se concentra ahora el Gobierno regional es en favorecer la actividad económica. “Hay comunidades autónomas que siguen buscando huecos para poner nuevos impuestos, y en Castilla-La Mancha no se van a crear nuevos impuestos ni a incrementar los que existen”, ha concluido.





































































