Objetivo cumplido. El alcazareño Javier Rivas logró acabar los 32 kilómetros de la prueba más dura de la Copa de España de carrera por montaña, que se celebró en la Serranía de Cuenca en una mañana fría.
El corredor del Club Maratón Altomira cubrió el circuito, que era de extrema dureza, en un tiempo de 3 horas y 39 minutos. En la prueba, que tenía un coeficiente de dificultad del 62, había zonas excesivamente técnicas en las que caminar era todo un reto, con subidas en las que los participantes se tenían que ayudar con cuerdas.
Rivas, que también es el presidente del Club Triatlón Alcázar, señaló que “la complicación estaba en el desnivel, con continuos sube y baja que poco a poco te iban desgastando y mermando las fuerzas; y el apoyo psicológico era un factor más a tener en cuenta”. Y por otro lado, agradeció enormemente el apoyo que ha recibido por parte de personas del mundo del deporte, colectivos y medios informativos.
El próximo reto del alcazareño es hacer una maratón alpina, en lo que pretende especializarse.







































































