Los restos mortales del guía de submarinismo que llegaron ayer a Alcázar de San Juan (Ciudad Real) después de que este joven de 33 años perdiera la vida en México mientras practicaba buceo en el Cenote Chac Mool en la Riviera Maya, descansan ya hoy en paz en su ciudad natal.
Junto al joven alcazareño fallecieron otras dos personas de nacionalidad brasileña mientras los tres buceaban en uno de los pozos profundos de agua que se denominan cenotes. Al parecer los tres buzos entraron en ese cenote en la tarde del jueves, 19 de abril y el operativo de rescate se activó 7 horas después, cuando había transcurrido el tiempo máximo en que los tanques tenían oxígeno. En la madrugada del viernes, 20 de abril se pudieron recuperar los tres cuerpos, aunque ya sin vida.
Los padres y hermanos del joven alcazareño se trasladaron hasta México en el momento en el que fuentes de la Embajada les comunicaron la noticia. La familia ha mostrado su malestar con algunos medios de comunicación mexicanos que han cuestionado la profesionalidad de Ismael García Manzanares como guía turístico, trabajo que desarrollaba en México, así como por la frivolidad con la que se ha tratado la información del suceso.
Por el momento se desconocen las causas exactas del fallecimiento y las autoridades mexicanas continúan realizando las investigaciones pertinentes para esclarecer las causas de estos tres fallecimientos, aunque la familia lamenta que en estos cenotes privados no haya un control sobre las personas que entran y salen a los pozos.










































































