Tras reabrir las negociaciones a consecuencia de las protestas de los trabajadores, las propuestas se han suavizado y de los 105 despidos iniciales que tenía previsto llevar a cabo Albatros en todo el territorio nacional, finalmente despedirá a 55 personas, que quedarán supeditadas a la posible carga de trabajo futura, ya que la empresa “se compromete a traer trabajo”. De estas 55, 21 serán de las dos empresas que hay en la planta de Alcázar que son Albitren, de la que salen 7 personas, una de ellas lo ha pedido de forma voluntaria, y Albatros logística de la que se despiden 14 trabajadores, uno de ellos también lo ha solicitado voluntariamente.
Las condiciones de salida pasan por una indemnización de 20 días por año trabajado y un máximo de 12 meses, “las condiciones del principio, pero aquí no hemos podido hacer nada más”, aunque se han conseguido beneficios sociales individuales para compensar la base de la reivindicación que era de ampliar la indemnización a 33 días por año. Según ha explicado hoy en rueda de prensa el presidente del Comité de empresa de Alcázar, Rafael Quirós, estos beneficios pasan por compensaciones de distintos tipos como el pago de retrasos, entre otros.
En cuanto a la reducción de jornada planteada de un 20 y un 50% en Albatros logística y Albitren, respectivamente, para el resto de trabajadores que no iban a ser despedidos, el acuerdo alcanzado ha conseguido que todos mantengan su jornada laboral tal cual la tienen actualmente. El resto de centros de España sigue igual que se planteaba, es decir con una reducción de un máximo del 50%, aunque habrá compensaciones en el salario de un 15% hasta un máximo de 75% del sueldo. El ERE se aplicará de forma inmediata en los próximos días con “matizaciones trabajador por trabajador”.
Quirós ha señalado que, en contra de lo que se está comentando en algunos foros, el Comité de empresa está defendiendo los intereses de los trabajadores en todo momento y ha diferenciado entre casos pasados aislados y la situación actual que afectaba a toda la plantilla.
El secretario general de la Federación del Metal de UGT en la provincia de Ciudad Real, Sebastián Correas ha manifestado que gracias “al tesón y la madurez de los trabajadores en el conflicto, la empresa se ha sentado a hablar para que las partes salgan lo menos perjudicadas posible”. Si bien el centro de Alcázar de San Juan, junto con el Valladolid es de los más perjudicados en cuanto a despidos, “que nadie quiere que los haya, también hay que tener voluntad de solucionar las cosas y aquí se ha resuelto lo de la reducción de jornada”.
Los representantes sindicales han agradecido la labor de mediación en el conflicto que han desarrollado el alcalde de Alcázar, Diego Ortega y el delegado de la Junta de Comunidades en Ciudad Real, Antonio Lucas-Torres, a los que también les han pedido que trasladen tanto a la consejera como a la ministra de Fomento que deriven trabajo a la planta de Albatros de Alcázar de San Juan.










































































