Según explicó el presidente de la asociación, Antonio Fernández, 21 familias que acogieron un niño en los últimos años han decidido no repetir la experiencia este verano fundamentalmente debido a la mala situación económica actual. Y ello pese a que la provincia de Ciudad Real es la única de España en la que las familias no tienen que pagar nada por la acogida, ya que el coste del transporte corre a cargo de la Diputación Provincial. Las familias sólo tienen que aportar el mantenimiento del niño durante los cerca de dos meses que pasan en España.
En total, a la provincia llegarán este verano unos 200 niños, de los que más de un centenar vienen por primera vez. A éstos, que aún no tienen familia de acogida, hay que añadir esos aproximadamente 20 niños cuyas anteriores familias han decidido no repetir este año. Por ello, hacen falta aún entre 120 y 130 familias que se animen a abrir las puertas de sus casas a estos menores que tanta necesidad tienen de la solidaridad del llamado primer mundo debido a las malas condiciones en las que viven en los campamentos de refugiados. De momento, en Alcázar de San Juan ya se han comprometido a acoger seis familias que repiten y una que lo hará por primera vez.
Hay que recordar que en cuanto llegan los niños son sometidos a un reconocimiento médico para comprobar si tienen alguna patología. En caso afirmativo, pasan por la consulta del especialista para ser tratados.
La llegada de los niños saharauis que forman parte del programa “Vacaciones en paz” está prevista para la segunda semana de julio y se marcharán en la primera semana de septiembre.










































































