Romaní, que ha participado en la tercera jornada de la Escuela de Verano 2012 del PP que se desarrolla en Gandía, ha recordado que el punto de partida en Castilla-La Mancha «tanto de deuda como de déficit era más complicado que en otros lugares».
Por eso, la reducción del déficit del 5% al 0,73% en la región castellano-manchega tiene mucho más valor que en otras comunidades, según ha afirmado Romaní. Después de los satisfactorios datos a 30 de junio, se ha mostrado convencido de que «estamos en el camino de de cumplir el objetivo de déficit a final de año».
Pero lo más importante, tal y como ha señalado el consejero, es que Castilla-La Mancha estaba en el disparadero, tanto en España como en el exterior, «por ser la región con el récord de deuda y déficit y ahora por fin generamos credibilidad, el déficit empieza a experimentar un punto de inflexión». En ese sentido, el consejero ha puesto de manifiesto la importancia de definir el gasto estructural que puede asumir cada comunidad y definirlo dentro de un horizonte presupuestario «a largo plazo».
«A día de hoy, no existe ningún despilfarro en Castilla-La Mancha», ha dicho Romaní. «Por ello es imprescindible ganar en eficiencia, invertir cada euro en aquello que sea beneficioso para la sociedad», ha concluido.







































































