En el citado día, desde las 7 de la mañana alrededor de 120 voluntarios trabajaron en el Cerro de los Molinos para ofrecer una nueva actividad en la Navidad de nuestra ciudad. Acompañó el tiempo, una variable que no podemos controlar en el medio natural, y se produjo el “milagro” en forma de respuesta ciudadana multitudinaria.
Como en todas las actividades organizadas de forma altruista hay muchas cosas que se podrán mejorar, pero la experiencia fue positiva y enriquecedora tanto para los participantes como para los asistentes. Uno de los motivos primordiales de esta nota de prensa es agradecer la colaboración, participación y asistencia de todas las personas que allí se dieron cita e informar de la cantidad económica que hemos hecho llegar esta semana a Cáritas Diocesana de Ciudad Real. Hemos aportado al Programa de Sin Techo Casa de Abraham de Daimiel y al Programa de atención a drogodependientes Siloé de Ciudad Real, la cantidad de 4.345 euros. Una vez más la ciudadanía responde con generosidad en una situación de crisis que afecta a gran parte de nuestra sociedad, demostrando la importancia que concedemos a los recursos sociales que trabajan por los más desfavorecidos.
Se trataba de una actividad navideña que llevaba meses gestándose y que vio la luz en 2012 gracias a la colaboración de muchas personas, instituciones y asociaciones. Queremos dar las gracias al Ayuntamiento de Alcázar de San Juan, en especial a las concejalías de Cultura y Turismo, al Patronato Municipal de Cultura, a los diferentes servicios técnicos que nos ofrecieron su ayuda para que todo estuviera en funcionamiento ese día, también a la Policía Local y a Protección Civil. A los medios de comunicación de nuestra localidad que han sido altavoz de esta actividad desde prensa, radio y televisión. A la Asociación de Coros y Danzas de Alcázar que alegraron la entrada a la Cueva – Polvorín con sus cantos. Al club de Hípica El Gamonal que ofreció sus caballos y jinetes en forma de romanos. Al gremio de hostelería que repartió gratuitamente su tiempo, su trabajo y suculentas viandas. A los jóvenes de las cuatro parroquias de Alcázar que demuestran que la Iglesia en nuestra localidad está viva. A la gente de las parroquias que creyó en este proyecto: sacerdotes, hermandades, cofradías, catequistas… que ofrecieron su tiempo e ilusión encargándose de “pequeñas tareas” que unidas hicieron que se “armara el Belén”. Y por último dar las gracias a uno de los factores decisivos por el que podemos decir que la actividad fue todo un éxito, las cientas de personas que acudieron a ver esta representación viviente. Familias enteras de Alcázar y los alrededores que no quisieron perderse este acontecimiento y que tuvieron que esperar incluso una hora para poder entrar a la cueva. A todas ellas les damos las gracias y les pedimos disculpas por la espera, pero si una cosa tenía clara la organización y Protección Civil era velar por la seguridad en la cueva manteniendo en todo momento vías de evacuación ante cualquier incidente.
Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, lleno de gracia y de verdad. (Jn 1, 14).








































































