La ciudad de Alcázar de San Juan ha inaugurado este domingo 10 de mayo de 2026 la nueva Rotonda de la Veleta de Isidro Parra, situada en uno de los principales accesos urbanos desde las carreteras de Tomelloso y Manzanares, a escasos metros del Cementerio Municipal y con vistas al Cerro de San Antón, los molinos de viento y la zona de La Serna.
La intervención urbana acoge una gran veleta artística diseñada por el creador alcazareño Isidro Parra, instalada sobre una estrella de los vientos y concebida como una pieza cinética que ya ha comenzado a girar con el viento, integrándose en el paisaje de la entrada a la ciudad.
La obra, titulada La Carreta de las Cortes de la Muerte, está inspirada en el capítulo XI de la segunda parte de Don Quijote de la Mancha, y forma parte de un proyecto artístico de mayor alcance vinculado al universo cervantino. La pieza recrea la célebre escena del encuentro de Don Quijote con la carreta de comediantes, convertida aquí en un conjunto simbólico que integra figuras alegóricas como el demonio, un ángel, personajes de la corte, la muerte y las máscaras del teatro clásico.
Durante el acto de inauguración, representantes de la Fundación Isidro Parra, Edmundo Comino y Juan Barrilero, subrayaron el valor cultural y patrimonial de la obra, destacando su incorporación al imaginario cervantino de la ciudad y su vinculación con la participación ciudadana a través de los presupuestos participativos.
El evento incluyó intervenciones poéticas, relatos sobre el origen del proyecto y piezas musicales a cargo de la guitarrista y cantante Ángela Huette, que aportaron un componente artístico a una inauguración marcada por la emotividad y la puesta en valor del legado de Isidro Parra.
Especialmente emotiva fue la presencia de Manuela Sanz, presidenta de la Fundación y viuda del artista, quien destacó el carácter simbólico de la obra: “Ver esta pieza aquí es sentir que Isidro está con nosotros; él vivía el arte con pasión”.
La alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, fue la encargada de inaugurar oficialmente la rotonda, destacando la importancia de dar visibilidad al talento local y la singularidad de la obra por sus dimensiones y ubicación. La regidora subrayó además el valor simbólico del enclave, entre los molinos de viento y el cementerio, como reflejo del imaginario cervantino y del ciclo vital que atraviesa la obra.
Con esta instalación, Alcázar de San Juan suma un nuevo elemento artístico de gran formato a su paisaje urbano, consolidando su vínculo con la tradición literaria de Cervantes y reforzando su identidad cultural como ciudad quijotesca.











































































