Temporada histórica la que ha firmado el CD Criptana FS, que ha logrado proclamarse campeón del grupo I en Primera Autonómica de Fútbol Sala y certificar así su ascenso a categoría Preferente después de una campaña prácticamente impecable. El conjunto criptanense ha cerrado el curso con unos números espectaculares: 64 puntos en 24 jornadas, 21 victorias, un empate y únicamente dos derrotas, además de convertirse en el equipo más goleador y uno de los menos goleados de toda la competición.
Tras conseguir este importante éxito deportivo, hemos hablado con Óscar Ferraz, técnico del conjunto criptanense, quien no escondía la satisfacción por el trabajo realizado durante toda la temporada.
“Bueno, pues la mayoría coincidimos en que nos deja un sabor de que el trabajo realizado ha tenido sus frutos. Llevamos ya tres años trabajando bien, creemos, en todos los aspectos”, explicaba el entrenador, poniendo también en valor el crecimiento estructural que está experimentando el club más allá del primer equipo.
“Este año hemos podido formar escuela, formar un juvenil también bastante competitivo y eso es importante para el crecimiento del club”, añadía.
Ferraz destacaba especialmente el enorme compromiso mostrado por la plantilla durante todo el curso, tanto a nivel físico como táctico: “El senior ha sido un ejemplo de trabajo durante todo el año, entrenando muchas semanas incluso tres días para reforzar táctica y físico. Se ha notado porque el equipo ha mantenido una presión muy alta durante toda la temporada y no ha dado síntomas de cansancio”.
No en vano, el CD Criptana FS ha dominado la competición desde prácticamente el inicio, algo que para el técnico no es fruto de la casualidad: “El año pasado ya fuimos líderes gran parte del campeonato y este año tampoco creemos que sea casualidad. La dedicación y el trabajo se han reflejado en los resultados”.

Eso sí, el preparador criptanense reconocía que la temporada no ha sido sencilla y que el ascenso se ha tenido que pelear hasta el final, especialmente frente a un Alcázar que exigió el máximo nivel hasta la última jornada.
“Ha sido una liga muy dura. La clasificación puede reflejar diferencias grandes, pero no hay tanta diferencia de nivel. Esto se basa en estar enchufados todas las semanas y no bajar el acelerador en ningún momento”, comentaba.
Precisamente, las dos únicas derrotas del curso llegaron en escenarios muy exigentes. Una de ellas en la pista de El Bonillo, donde el equipo acudió muy condicionado por las bajas, y otra frente al Alcázar FS en un partido marcado por la presión ambiental.
“En Alcázar se notó un poco la presión, el ambiente, jugar con más de mil personas. Ellos hicieron un partido perfecto y nosotros no estuvimos tan fluidos como siempre”, señalaba.
A nivel personal, Óscar Ferraz también quiso destacar el enorme compromiso humano del grupo, dejando claro que detrás del éxito hay mucho sacrificio invisible durante todo el año.
“Los chicos me lo han puesto fácil. Siempre han querido trabajar más, sacrificando muchas veces cosas personales para poder estar en entrenamientos y partidos. Hay que tener en cuenta que no somos profesionales y todos tienen trabajos, estudios y obligaciones”.
Por último, el técnico tuvo palabras de agradecimiento hacia la afición criptanense, que ha acompañado al equipo durante toda la temporada y que ha sido una pieza fundamental en este ascenso.
“Para la afición solo puedo darles las gracias. Lo de Alcázar fue impresionante, con más de 500 personas animando todo el partido. Aquí en Criptana prácticamente todos los sábados han llenado la pista y esto también es parte de ellos”.
Ahora, tras una temporada para el recuerdo, el CD Criptana FS ya mira al futuro con ilusión, dispuesto a seguir creciendo tanto a nivel deportivo como estructural y preparado para afrontar el reto de competir la próxima campaña en categoría Preferente.







































































