Villanueva de Alcardete vivió este fin de semana una intensa y participativa celebración en honor a San Isidro Labrador, patrón de los agricultores, en unas jornadas marcadas por la devoción, el folclore y el ambiente festivo que llenó la pradera pese a las previsiones meteorológicas adversas. La localidad volvió a demostrar el enorme arraigo de una de sus citas más tradicionales, que pudo desarrollarse con normalidad gracias a la implicación de vecinos, asociaciones y Hermandad.
La jornada arrancó con la solemne misa en honor al Santo, acompañada por los cantos del grupo de coros y danzas “Despertar el Ayer”, antes de dar paso a la tradicional procesión por la pradera, uno de los momentos más esperados por los vecinos. El colorido y la creatividad llegaron posteriormente con el ya tradicional Concurso de Carrozas, convertido en uno de los grandes atractivos de las fiestas.
Desde la organización quisieron agradecer “de todo corazón” el esfuerzo de las personas que han trabajado durante semanas en la elaboración artesanal de las carrozas participantes, destacando que gracias a esa implicación “se mantiene viva la esencia de nuestra fiesta”. El desfile volvió a reunir a decenas de familias y visitantes en torno a una celebración profundamente ligada a las raíces agrícolas y culturales del municipio.
El broche artístico lo puso la Escuela de Danza, que ofreció una actuación de jotas tradicionales en honor a San Isidro, llenando de música y tradición una pradera entregada al ambiente festivo.
En cuanto al fallo del jurado —integrado por representantes de la Hermandad de San Isidro, la Asociación Local de Agricultores y la Corporación Municipal—, el primer premio del concurso fue para la carroza “La Ricona”, dotado con 400 euros. El segundo premio, con 300 euros, recayó en “San Isidro Labrador”, mientras que el tercer galardón, premiado con 200 euros, fue para “Entre barricas y tradiciones”.









































































