A estas alturas del año, quien más y quien menos está preparando sus vacaciones. Reservamos hoteles, vuelos e incluso pensamos qué vamos a llevar en la maleta, anticipando cualquier cosa que creemos que va a ser necesaria en nuestro destino. Pero preparar un viaje implica mucho más que eso: informarse sobre los riesgos sanitarios del destino y actualizar las vacunas necesarias forma parte de una buena planificación.
Lo primero que debemos hacer es pedir cita en un centro de vacunación internacional, donde nos informarán de las vacunas obligatorias o recomendables dependiendo de la zona del país que vayamos a visitar y del tipo de viaje. También nos recomendarán otras medidas preventivas que debemos tener en cuenta.
Un consejo de oro en la medicina del viajero es planificar con tiempo. Lo ideal es acudir a un Centro de Vacunación Internacional entre cuatro y seis semanas antes de la salida. ¿Por qué tanta antelación? Porque el organismo necesita tiempo para generar los anticuerpos necesarios y, además, en el caso de algunas vacunas se requiere la administración de varias dosis espaciadas por días o semanas para que hagan efecto.
En Ciudad Real hay dos centros de vacunación internacional: uno en el Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan y otro en el Hospital General Universitario de Ciudad Real. Y si queremos consultar la situación sanitaria del país que vamos a visitar o hemos llegado tarde para obtener cita, podemos utilizar la web del Ministerio de Asuntos Exteriores:
Ministerio de Asuntos Exteriores – Recomendaciones de viaje
En ella se recoge información sanitaria y de seguridad de numerosos países.
Vacunas recomendadas
Las vacunas exigidas o recomendadas dependen del destino, la duración del viaje, el tipo de actividades previstas y el estado de salud de cada persona.
Viajemos donde viajemos, incluso si nos quedamos en España, es recomendable tener al día las vacunas incluidas en el calendario vacunal en caso de que falte alguna dosis. Sobre todo, hay que prestar especial atención a la vacunación frente al sarampión, el tétanos y la difteria, ya que son enfermedades de distribución prácticamente mundial.
La vacunación frente a la hepatitis A y la fiebre tifoidea —enfermedades que se transmiten por alimentos y agua contaminados— se recomienda especialmente a los viajeros que se dirijan a zonas rurales deprimidas y países en desarrollo.
Existen, por último, una serie de vacunas como las del cólera, la rabia o la encefalitis que pueden ser aconsejables dependiendo del destino, la duración y el tipo de viaje (cooperación, mochilero, resort, larga estancia, etc.).
Un caso especial es la vacuna contra la fiebre amarilla, enfermedad vírica infecciosa endémica en algunas áreas tropicales de África, Centroamérica y Sudamérica. Los viajeros que se dirijan a estas zonas, así como quienes se desplacen a países que exijan el Certificado Internacional de Vacunación como requisito de entrada, deben recibir esta vacuna, que se administra exclusivamente en los Centros de Vacunación Internacional.
No podemos olvidar la malaria, enfermedad potencialmente mortal frecuente en muchas regiones tropicales y subtropicales y para la que no existe vacuna disponible.
La prevención de la malaria se basa fundamentalmente en evitar la picadura del mosquito transmisor mediante métodos barrera, repelentes de insectos y quimioprofilaxis específica.
Por último, hay que recordar que las vacunas son medicamentos que necesitan prescripción médica, es decir, receta, para ser dispensadas en farmacia.
Y ahora sí: a disfrutar del viaje.
Sagrario Pérez de Ágreda Galiano
Farmacéutica adjunta al Centro de Información del Medicamento
Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real








































































