Para concluir la jornada, se realizó el baño de espuma de todos los presentes disfrutando los arenaleros hasta bien entrada la noche.
La concejal de cultura, Goyi Escribano, incidió en que «esta actividad, desde 2007, hemos conseguido que sea una tradición en nuestro pueblo, y la verdad es que es muy satisfactorio ver a nuestros niños y jóvenes, junto a algún mayor disfrutar en nuestra remozada plaza de esta fiesta, a pesar del gran calor que ha hecho hoy».




































































