El pozo de ‘Las Perdigueras’, de donde se extrae el agua que abastece a Alcázar de San Juan, se ha convertido casi en un emblema para la Plataforma contra la privatización del Agua de Alcázar. En reiteradas ocasiones se han referido a él como «parte del patrimonio de la localidad». Por este motivo y porque creen que pocos alcazareños lo conocen, han organizado una visita socio-turística para el próximo sábado 12 de octubre. Saldrán a las 10 de la mañana, desde la piscina municipal e invitan a sumarse a este acto a todos los ciudadanos que tengan interés por conocer ‘Las Perdigueras´. Tras la visita, pasarán por la EATIM de Cinco Casas para explicar a los vecinos su postura ante el cambio de gestión de la empresa municipal de aguas; que no es otra que la defensa de un agua pública 100%.
«Cada vez es mayor el clamor ciudadano contra la privatización del Agua» -decía el portavoz de la plataforma, Juan Garrido, que recordó que se han presentado 545 alegaciones, se han recogido 8.500 firmas y «hasta el Ayuntamiento de Campo de Criptana se opone y ha solicitado que se paralice el proceso, que se deje la memoria sobre la mesa. Pedimos al Sr. Ortega que escuche a su convecino y paralice el proceso». Garrido volvió, nuevamente, a pedir que no «se les silencie» en la televisión local, «un medio que está para dar voz a los vecinos» y pidió al equipo de gobierno «Fair Play», juego limpio.
«Queremos advertir sobre lo que puede suceder si la gestión del agua se privatiza» -decía por último Garrido, haciendo referencia a un escrito del profesor Pedro Arrojo, titular del departamento de análisis económico de la Universidad de Zaragoza y experto reconocido en temas relacionados con la gestión del agua. Dicho texto, habla de que las grandes operadoras privadas están interesadas en conseguir la gestión del agua a través de partenariados público-privados, aun siendo socios minoritarios. El objetivo, conseguir la exclusividad en la gestión a través de «claúsulas relativas a su saber hacer». Arrojo advierte que «con esta estrategia, en pocos años el negocio queda, de forma prácticamente exclusiva, en manos privadas -aunque la institución pública disponga de la mayoría financiera de la empresa».








































































