«Ya en 1906 el problema del agua de Alcázar hizo reunirse a varias personas que acordaron constituir la junta directiva de la Sociedad Anónima en la que participarían multitud de vecinos para dar solución al problema».
«En 1907 buscando agua por el monte, vieron que la mejor era la de Las Perdigueras, llegando por primera vez el agua a Alcázar el 23 de abril de 1911. Hoy el motivo de conflicto no es traer agua, ni buscarla, es mantenerla con gestión pública o bien ponerla en manos privadas».
«La visita a Las Perdigueras, que recomendamos a quien no la conozca, comenzó con una explicación histórica del pozo y de los problemas con el agua en Alcázar a finales del siglo XIX y principios del XX. Luego unos empleados que la Empresa Municipal de Aguas, había puesto a disposición de los visitantes, nos enseñaron las dependencias del manantial. La visita más esperada fue la bajada al pozo de las Aguas a través de un túnel de 45 metros y 95 escalones. En la sala de máquinas se contemplaron con admiración los azulejos talaveranos de Ruiz de Luna, con el escudo de Alcázar, motivos del Quijote y datos de la constitución de la sociedad. El recinto vallado del pozo, que contiene una gran cantidad de árboles muy variada, sirvió de disfrute a los más pequeños».
«Después paramos en la localidad de Cinco Casas, informando a los vecinos y recogiendo firmas en defensa de la gestión pública del Agua de Alcázar.
Los vecinos que visitaron el pozo de Las Perdigueras no entienden que haya unos concejales que quieran vender el Agua de Alcázar, lo más querido y valorado, a una empresa para que durante 25 años haga negocio con ella. No encuentran explicación. No se lo pueden creer. Eso sí, se comprometen a defenderla para que siga siendo otros 100 años y más, 100% pública».








































































