La alternativa socialista al cambio de gestión de ‘Aguas de Alcázar’ para, a través de la compensación de la deuda y el establecimiento de un convenio entre la empresa municipal y el Ayuntamiento para el pago de la misma en 25 años y con los intereses correspondientes; fue desestimada en pleno.
La propuesta de la oposición pretendía «buscar una solución a la deuda» para mantener una gestión pública cien por cien. Una propuesta que, según aseguró la portavoz socialista, Rosa Melchor, «se ha elaborado con las cifras presentadas por el equipo de gobierno en el documento de la memoria» y que calificó de «viable y única solución, porque el pueblo no quiere otra alternativa que no sea la gestión pública 100%».
El portavoz del equipo de gobierno, Ángel Puente, preguntó en tono irónico qué era lo que se pretendía votar, «cuando ya hemos aprobado el cambio de gestión». Un comentario que desató la indignación de muchos de los vecinos presentes en el pleno y que fue respondido por Melchor, que dijo que «aún se puede parar, no se ha aprobado el cambio de gestión, sino el inicio del expediente». Calificó a Puente de «mal gestor» y lo acusó de haber «autoasfixiado Aguas de Alcázar».
Por su parte, Ángel Montealegre, concejal del ciclo hidráulico, sólo hizo alusión, en su turno de palabra, a una de las conclusiones de la empresa auditora de las cuentas de la empresa municipal de aguas, que aseguraba que, como consecuencia de las pérdidas de la misma y el crecimiento neto negativo, la sociedad incurría en causa legal de disolución. Argumentando que este ere el motivo por el que se planteaba la gestión mixta como solución.
En cuanto a la valoración que realizó el portavoz del PP, Ángel Puente, sobre la propuesta alternativa presentada por el grupo de la oposición, aseguró que se había compensado «todo lo que se podía compensar», pero que había obras que resultaba «imposible» y que, muchas de ellas, estaban en los juzgados. Volvió a reiterarse en que el equipo de gobierno estaba «orgulloso de haber encontrado la solución para Aguas y para el Ayuntamiento» e incitó al PSOE a «seguir arengando a sus fieles hacia causas perdidas, para tapar su mala gestión».
Por último, la portavoz socialista, Rosa Melchor, denunció la «mala fe» del equipo de gobierno, convocando un pleno urgente anterior al solicitado, hace 15 días, por el Grupo Municipal Socialista, «para utilizar la escusa que ya se había aprobado la memoria y no debatir nuestra alternativa».
El alcalde alcazareño, Diego Ortega, ratificó las palabras del portavoz popular, asegurando que la gestión mixta pretendía «salvar Aguas y a la ciudad de los daños ocasionados por el PSOE».
Antes de proceder a la votación, la oposición solicitó el voto secreto, para que los concejales pudieran «votar en conciencia» lo que opinaban sobre la propuesta alternativa. Petición que se sometió a votación y fue desestimada con los votos en contra de los miembros del equipo de gobierno. Finalmente, la propuesta del Grupo Municipal Socialista fue desestimada.








































































