El precio de los bienes y servicios básicos se dispara a pesar de la crisis. CCOO considera que el gobierno debería emplear la reforma fiscal en ciernes para reducir el precio de los bienes y servicios básicos, rebajando su IVA y compensando la pérdida de recaudación con aumentos en la imposición directa, lo que contribuiría a mejorar la equidad del sistema tributario y a distribuir con justicia los costes de la crisis.
El sindicato considera además imprescindible que la negociación colectiva permita mejorar el poder adquisitivo de los salarios, para que se pueda reactivar el consumo y alentar así la recuperación de la actividad productiva.
Los precios se recortaron en CLM en enero un 1,5% (un 1,3% a nivel estatal) con respecto al mes anterior. Esta variación sitúa la subida interanual en el 0,1%, una décima por debajo del dato nacional (0,2%). La inflación subyacente (sin alimentos perecederos y energía) varió también un 0,3 en la región (un 0,2% en España) en los últimos doce meses y el Índice de Precios Armonizado (IPCA) lo hizo un 0,3%, medio punto por debajo de la subida observada en la Eurozona (0,7%).
Por epígrafes, los incrementos de precios más preocupantes afectan a productos y servicios básicos en el consumo de las familias, mientras los trabajadores menos cualificados han visto como su salario medio sufría la más dura de las devaluaciones, recortándose un 17% en términos reales desde que se inició la crisis.
El gobierno, que presiona constantemente para que se rebajen los salarios y las condiciones de trabajo, no se muestra, en cambio, activo en el recorte de los privilegios de sectores no abiertos a la competencia, como el eléctrico. Es necesario conocer los costes reales de producción de estas actividades y remunerarlas en función de los mismos, más una rentabilidad en línea con la de las eléctricas del resto de Europa.
Asimismo, CCOO CLM considera que la normalización de las subidas salariales de los trabajadores y trabajadoras en función de las mejoras en la productividad nominal, es una pieza imprescindible para reactivar el consumo y ayudar a la economía a salir de la situación de estancamiento y destrucción de empleo en la que se encuentra.





































































