


En torno a 300 agricultores se concentraban, el pasado miércoles, frente a las Delegaciones del Gobierno en Toledo y Albacete para protestar contra el «tarifazo eléctrico». Sólo en Toledo hubo más de un centenar de personas que consideran que la subida de las tarifas eléctricas perjudicará al sector agrícola, vital para la economía castellano manchega en estos momentos.
A la concentración de Toledo asistieron varias comunidades de regantes de la provincia, del Acuífero 23 de Alcázar de San Juan y de Guadalajara. La Federación Nacional de Comunidades de Regantes -en la que se integran- estima que los costes energéticos para el regadío español superan en más de un 30 por ciento la media europea; con una factura anual de luz próxima a los 700 millones de euros; habiéndose triplicado en los últimos años. «Un robo a mano armada» como expresaba en la concentración el director de la comunidad de regantes del Canal Bajo del Alberche, Tomás Fernández. Los regantes están pagando por encima de lo que consumen.
Las reivindicaciones de los regantes y agricultores van en este sentido, que la factura se ajuste al consumo real de las explotaciones, pagando por los meses en los que se produce el riego, no por todo el año. Planteamiento que ha presentado Fenacore en las reuniones mantenidas con el Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Además, solicitan la aplicación de un IVA reducido a la Comunidad de Regantes -como se hace en Italia- contratos de temporada con distintas condiciones de suministro, la adaptación de la norma para que un único contrato de suministro los consumidores puedan hacer dos modificaciones de la potencia contratada en el plazo de 12 meses y fomentar la producción de energía distribuida en zonas de autoconsumo con balance neto.
Si no obtienen respuesta a sus demandas, los regantes no descartan convocar nuevas movilizaciones en la región y en Madrid.





































































