


La histórica finca toledana especializada en bodas y eventos, fue testigo del romántico enlace de sus protagonistas, Ana y Alberto.
Anoche tuvo lugar el estreno del último capítulo de la cuarta temporada, que pone fin a esta aclamada producción española. El momento culmen del mismo, llegó con la boda de sus protagonistas, Ana y Alberto, encarnados por los actores Paula Echevarría y Miguel Ángel Silvestre.
Un romántico enlace que llevó al reparto de Velvet hasta Toledo, para su rodaje en el Cigarral del Ángel, el más antiguo y exclusivo de la capital castellano-manchega, durante tres intensos días de trabajo que dieron como resultado la boda de ensueño que ha cautivado a millones de espectadores.
El Paseo de Cipreses, uno de los espectaculares accesos al Cigarral del Ángel; la Plaza de la Ermita, corazón indiscutible del complejo y la Ermita del Santo Ángel Custodio, originaria del año 1633, a la que el Cigarral debe su nombre y sus largos siglos de historia, fueron los escenarios elegidos por la productora Bambú, entre la multitud de espacios que ofrece esta tradicional finca de más 100.000 metros cuadrados a orillas del río Tajo.








































































