El Partido Popular de Castilla-La Mancha ha vuelto a situar el debate sobre el agua en el centro de la agenda política regional. La diputada regional Ana Cantarero, acompañada por el presidente del PP de Alcázar de San Juan, José Antonio Navarro, ha defendido este miércoles una política hídrica orientada al desarrollo económico y ha advertido de las consecuencias que, a su juicio, tendría para el sector primario el cierre de numerosos pozos en la comarca.
Durante una comparecencia celebrada en Alcázar de San Juan, Cantarero ha asegurado que el agua es un recurso «imprescindible» para garantizar el futuro de la agricultura, la ganadería y la industria agroalimentaria de Castilla-La Mancha. «Sin agua no hay agricultura, no hay ganadería, no hay industria agroalimentaria y no hay futuro para nuestros pueblos».
Asimismo, Cantarero ha defendido la propuesta del presidente regional del PP, Paco Núñez, de convertir el agua en una herramienta de desarrollo económico, generación de empleo y fijación de población en el medio rural, recordando el compromiso del PP con el cumplimiento íntegro del Pacto Regional por el Agua, respaldado por diferentes organizaciones sociales, económicas y profesionales de la comunidad autónoma.
Preocupación por la Directiva Marco del Agua
Uno de los principales asuntos abordados durante la rueda de prensa ha sido la aplicación de la Directiva Marco del Agua. En este punto, Cantarero ha recordado que el PP ha pedido una prórroga de cinco años, hasta 2032, en los plazos previstos para el cumplimiento de esta normativa que finaliza el 31 de diciembre de 2027. Según ha explicado, de mantenerse el calendario actual, una parte significativa de los pozos de la comarca podría verse afectada, lo que supondría, según sus palabras, «consecuencias dramáticas para cientos de familias que dependen directamente del sector primario».

Asimismo, ha criticado la postura de los representantes socialistas en relación con esta cuestión y defendido la necesidad de buscar soluciones que compatibilicen la protección medioambiental con la viabilidad económica de las explotaciones agrarias.
En relación a la política hídrica que defiende el PP, Cantarero ha recordado que Paco Núñez se ha comprometido a realizar una auditoría para conocer las necesidades reales de agua de la región, la puesta en marcha de un plan de modernización de infraestructuras hidráulicas y la recuperación de inversiones en regadíos; además de proteger los recursos destinados al sector agrario y de alcanzar un gran acuerdo regional que garantice la rentabilidad de agricultores y ganaderos mediante una mejor gestión del agua, menos burocracia y una menor presión fiscal.








































































