Por ello, el grupo de trabajadores del Ayuntamiento han repartido y echado sal por las calzadas y ceras para evitar cualquier tipo de accidente. El teniente alcalde, Justo Olmedo ha informado que «la zona de las calles que rodean al colegio, eran las más peligrosas, y dado que a primera hora de la mañana, se concentra allí el tráfico, se ha empezado por esa zona a expandir sal, para continuar por el resto del pueblo». El concejal recuerda que «nos aprovisionamos de sal tras una copiosa nevada vivida en el año 2008, y estamos preparados para poder intentar paliar el riesgo de hielo».



































































