Si bien el año pasado se centró en el mal uso de éstas, en esta sesión ha profundizado en cómo pueden constituir una nueva herramienta de violencia entre menores. Empezó con su conocida premisa que darle a un menor un Smartphone es como darle las llaves de un coche, estamos expuestos a que se estrellen. De la misma forma, no conocemos el mal uso que pueden darle los menores a redes como Periscope, por ejemplo, ni los peligros que corre un niño de ocho años al hacer uso de estas herramientas digitales, e incluso cometer delitos sin ser conscientes de ello aunque no sean responsables penales.
La ponente fue presentada por el presidente de la Sociedad de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria de Castilla-La Mancha, el Dr. José Luis Grau Olivé, quien aprovechó la ocasión para informar sobre la nueva edición del Curso de Formación Continuada de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria, que este año cumple su XVIII, dividido en cinco sesiones anuales, -esta de redes constituye la segunda de este año-, entre los meses de octubre a junio, y que tiene como objetivo actualizar conocimientos en patologías de máxima actualidad, así como conectar a los pediatras del centro de salud y del hospital. El próximo encuentro tendrá lugar en enero de 2017 y se abordará el protocolo de alergia IgE no mediada.
Las redes sociales, explicó Esther Arén, “han nacido para satisfacer una necesidad afectiva, sexual, de notoriedad, entre otras, y los jóvenes las utilizan. Hay violencia en las redes y tenemos que ser conscientes de que lo que colgamos puede hacer daño. Hay que explicárselo”. Según el informe de Save the Children “Yo a eso no juego. Bullying y ciberbullying en la infancia”, de febrero 2016, cuya lectura es más que recomendable, un 9,3% de los estudiantes encuestados considera que ha sufrido acoso tradicional, un 6,9% se considera víctima de ciberacoso. Al ser una encuesta representativa, se puede extrapolar al conjunto de la población, con el resultado de que el número de estudiantes de centros públicos que han sufrido acoso se eleva a 111.000 y 82.000 niños y niñas respectivamente.
En los últimos dos meses uno de cada tres niños y niñas ha sido insultado por internet o móvil. Entre las manifestaciones de acoso relacionadas con nuevas tecnologías y a modo de ejemplo, un 6,3% reconoce que alguien ha pirateado su cuenta en redes sociales y se ha hecho pasar por él o ella.
En cuanto a los niños y niñas que acosan, un 5,4% de los encuestados reconoce haber acosado a alguien y un 3,3% reconoce ser responsable de ciberacoso. Aplicando estos porcentajes al total de los estudiantes de ESO de institutos públicos, 64.000 y 39.000 alumnos se reconocen como acosadores y ciberacosadores respectivamente.
La inspectora jefe volvió a explicar conceptos tan actuales como el grooming (cuando un adulto se hace pasar por niño en las redes con el objetivo de ganarse la amistad de un menor de edad y poder abusar sexualmente de él) sexting (envío de contenidos de tipo sexual (principalmente fotografías y/o vídeos) producidos generalmente por el propio remitente, a otras personas por medio de teléfonos móviles) o el citado ciberbullying (uso de las redes para ejercer el acoso psicológico entre iguales), y la necesidad de los profesionales que están en contacto con los niños, entre ellos los pediatras, sepan identificarlas y que conecten con el menor en su idioma.
Por último, habló de los indicadores que pueden hacer sospechar que un menor está en peligro: modificación del carácter, bajo rendimiento escolar, abandono de aficiones, angustia, negativa a acudir al colegio, pérdida de confianza en sí mismo y aislamiento.








































































