El cantaor manchego Gregorio Moya, natural de Argamasilla de Alba (Ciudad Real), ofreció anoche un recital flamenco en la cuarta jornada del 40º Encuentro de Poesía Española, organizado por la Diputación de Ciudad Real a través del Área de Impulso Sociocultural y Turístico, y que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Almagro, que dejó huella en el numeroso público que se dio cita en el teatro municipal. Con la voz entregada y el cante a flor de piel, convirtió el escenario en un espacio de verdad y de profundo sentimiento.
Moya consiguió aunar el flamenco y la poesía compartiendo la palabra como vehículo de dolor, de alegría, de memoria, y haciéndola vibrar sin artificios. El cantaor llegaba a esta cita en la ciudad encajera en un momento especialmente dulce, tras proclamarse en 2025 ganador de la Lámpara Minera en el Festival Internacional del Cante de las Minas de La Unión. Anoche demostró sus raíces en el cante clásico que honra a los maestros en los que se inspira y que se entiende también como homenaje a su tierra. Casi todo el repertorio incluía poemas de grandes escritores españoles como Lorca, Miguel Hernández, Alberti o los hermanos Machado, con la idea de mostrar el peso que la poesía ha tenido y sigue teniendo en el flamenco.
La gran novedad de la noche fue el estreno, en directo, de un tema inédito sobre versos de Vicente Cano, poeta de Argamasilla de Alba. El cantaor se prepara para grabar un nuevo disco en el que también tendrán cabida los poemas de este autor y en el que quiere dar bastante espacio a la cultura de La Mancha, la de su tierra.
Desde que ganó la Lámpara Minera, Gregorio Moya asegura que apenas ha parado. Este año aún le quedan siete u ocho escenarios, casi todos de peñas flamencas, con paradas previstas en Madrid, Andalucía y Asturias y reconoce que la actuación de anoche en Almagro le hacía especial ilusión por tratarse de su tierra y de un teatro tan bonito.
El cantaor manchego cree que la Diputación de Ciudad Real acierta al difundir la poesía y que hacerlo casi debería ser una obligación, ya que “hay que apostar por nuestra cultura, de nuestro país y de nuestros poetas”. Asimismo, considera que la poesía, la pintura y la música están conectadas y que hay que darles su sitio en los escenarios para que la gente se acerque al arte, porque la cultura es de las cosas más importantes para el ser humano.
Además, Gregorio Moya recuerda que La Mancha tiene una afición flamenca muy viva. En la provincia de Ciudad Real hay pueblos bastante flamencos como puedan ser su propia localidad o Tomelloso, Alcázar, La Solana y Valdepeñas, entre otros muchos. Nacido en Argamasilla de Alba estuvo ligado desde niño a las peñas flamencas de su tierra. Es uno de los cantaores más premiados de la región, ya que, aparte del galardón de la “Lámpara minera” que obtuvo acompañado del guitarrista Paco Cortés, ha conseguido reconocimientos en Calasparra, el Sol de Oro de Lorca y el primer premio de Valdemoro, memorial Juan Habichuela, entre otros muchos otros. Ha actuado en Guinea Ecuatorial, ha girado por Holanda con el guitarrista Payo Humberto y ha compartido escenario con artistas como El Cabrero, Miguel de Tena o Manuel Gerena. El flamenco ha formado parte de su vida desde muy pequeño escuchado desde pequeño y en cada concierto “procura imprimir su propio sello”, teniendo presentes a grandes referentes del flamenco como Enrique Morente.
El 40º Encuentro de Poesía Española concluirá hoy sábado, 24 de octubre, con un concierto acústico de Anni B. Sweet, que aportará una perspectiva contemporánea a la clausura de este evento cultural y pondrá el broche musical a cinco jornadas dedicadas a la poesía y a su diálogo con otras artes.






































































