Con más de dos décadas de experiencia en el ámbito de los recursos humanos, Nuria Herrero lleva desde 2018 al frente del área de Personas y Prevención dentro del Grupo TSD. Durante este tiempo ha vivido de cerca el crecimiento de Divisegur, una compañía que ha ampliado su presencia nacional e internacional y que se ha consolidado como una de las empresas industriales de referencia al lado de grandes multinacionales. En esta entrevista, Herrero, defiende una gestión centrada en las personas, el talento, la formación y el sentimiento de pertenencia dentro de la empresa.
Por situarnos, ¿Quién es Nuria Herrero y cuál ha sido su trayectoria profesional?
Llevo en el Grupo TSD desde enero de 2018 y toda mi carrera profesional ha estado vinculada al mundo de los recuros humanos. Empecé muy joven como responsable de personal en una empresa del sector de la alimentación y, desde entonces, he seguido creciendo en un ámbito que realmente me apasiona.
Después de tantos años, sigo aprendiendo cada día. Recursos Humanos implica estar al día de cambios legislativos, nuevas tendencias o tecnologías, pero también supone un aprendizaje constante a nivel humano y personal.
Las personas son el alma de cualquier organización
¿Cómo ha cambiado el papel de los departamentos de Recursos Humanos?
Ha evolucionado muchísimo. Antes los departamentos de cualquier empresa estaban muy centrados en la gestión administrativa: nóminas, absentismo, control horario o contratación. Ahora hablamos de personas, liderazgo, bienestar, cultura empresarial y talento
Yo siempre digo que las personas son el alma de cualquier organización. Puedes tener grandes proyectos o una estrategia excelente, pero si no consigues que las personas se sientan parte de la empresa y de los proyectos, nada funciona.
¿Qué perfiles busca actualmente una empresa como Divisegur?
La búsqueda de talento se ha complicado mucho. Encontrar perfiles cualificados es cada vez más difícil, especialmente en sectores industriales y tecnológicos. Ahora mismo buscamos muchos perfiles técnicos: ingenierías mecánicas, electrónicas, o perfiles comerciales. Somos una empresa que apuesta mucho por la innovación y eso exige profesionales altamente cualificados.
Además, nosotros centralizamos prácticamente todos los procesos dentro de la empresa, por lo que necesitamos equipos multidisciplinares, competitivos y con gran capacidad de adaptación a nuevos retos.
¿Es más difícil encontrar trabajo o encontrar trabajadores?
Creo que hoy las empresas tenemos muchas dificultades para encontrar talento. Las oportunidades laborales existen, especialmente para personas con formación y actitud, pero cada vez cuesta más encontrar perfiles que encajen con las necesidades reales de las organizaciones. En nuestro caso, además, trabajamos desde un entorno rural y eso limita todavía más el acceso a determinados profesionales.
Una vez encontrado el talento, ¿Cómo se consigue retenerlo?
Ese es uno de los grandes retos de Recursos Humanos. Las empresas no podemos convertirnos en simples lugares de paso. Tenemos que conseguir que las personas quieran quedarse y crecer con nosotros.
Para eso es fundamental que se sientan parte del proyecto. Antes las empresas marcaban objetivos y los empleados simplemente los ejecutaban. Ahora las personas quieren participar, aportar ideas y sentirse escuchadas. Cuando alguien siente que su trabajo tiene valor y que puede crecer profesionalmente dentro de la organización, es mucho más fácil fidelizar ese talento.
¿Qué valoran durante un proceso de selección?
La actitud. La formación es importante, por supuesto, porque un título demuestra conocimientos, pero lo que realmente marca la diferencia es la actitud con la que una persona llega a la empresa.
Buscamos personas capaces de trabajar en equipo, de aprender y de integrarse en una dinámica colaborativa. El clima laboral y la capacidad de adaptación son fundamentales.
Escuela Industrial, una apuesta por la formación

Divisegur trabaja mucho con universidades y centros formativos. ¿Qué importancia tienen esos convenios?
Es fundamental. Tenemos convenios con universidades como la Universidad de Castilla-La Mancha, la Universidad Carlos III de Madrid, la Universidad Complutense de Madrid o centros de formación profesional de toda la región.
Nos gusta apostar por perfiles junior y por ofrecer primeras oportunidades de empleo. Muchas veces preferimos formar nosotros mismos a los profesionales y acompañarlos en su crecimiento dentro de la empresa.
Uno de los proyectos más destacados del grupo es la Escuela Industrial. ¿Cómo surge? ¿Cómo ha sido su evolución?
La Escuela Industrial nació entre 2015 y 2016, cuando detectamos que necesitábamos profesionales cualificados para nuestros proyectos y no era fácil encontrarlos.
Fue una apuesta muy innovadora porque no era habitual que una empresa industrial tuviera una escuela homologada propia con certificados oficiales reconocidos por la Junta de Comunidades.
Empezamos con formación en soldadura, fabricación mecánica o carrocería y, diez años después, hemos formado a cerca de 400 personas.
Esta escuela no solo nos ha permitido crear cantera propia, sino también ofrecer oportunidades laborales a personas desempleadas, jóvenes que habían abandonado la formación reglada o trabajadores que necesitaban reinventarse profesionalmente. Actualmente, más del 25% de la plantilla del grupo procede directamente de nuestra escuela industrial, y eso para nosotros es un orgullo enorme.
¿Qué papel juega la inteligencia artificial dentro de la empresa?
La inteligencia artificial ha llegado para quedarse y las empresas tenemos que adaptarnos. Estamos ahora en ese periodo de adaptación e implantación, esto sin duda va a llevar un cambio en nuestros procesos a todos los niveles. Eso sí, siempre digo una cosa: no puede existir inteligencia artificial sin inteligencia natural.
La tecnología debe ayudarnos, facilitar procesos y mejorar nuestro trabajo, pero siempre desde el criterio y el conocimiento humano. No podemos delegarlo todo en la IA.
¿Ha cambiado la relación de las personas con el trabajo?
Muchísimo. Antes se trabajaba principalmente por un salario. Hoy las personas buscan también bienestar, conciliación, crecimiento personal y sentirse valoradas. Existe lo que llamamos salario emocional: cómo me siento dentro de la empresa, qué ambiente encuentro, qué oportunidades tengo de crecer y qué me aporta el trabajo más allá de lo económico. Esto cambia la percepción de las personas con respecto al trabajo en cualquier organización. Las empresas que no entiendan ese cambio de mentalidad se van a quedar atrás.

¿Por qué elegir Divisegur o el Grupo TSD para desarrollar una carrera profesional?
Porque somos una empresa referente en nuestros sectores y porque ofrecemos proyectos muy potentes. Tenemos presencia en Herencia, Madrid, Barcelona, Cartagena e incluso Alemania, y desarrollamos proyectos internacionales muy importantes. Eso permite que cualquier persona que trabaje aquí pueda crecer profesionalmente sin necesidad de salir de la región. Además, contamos con un equipo muy estable, con poca rotación y un clima de trabajo muy positivo. Al final, las empresas son organismos vivos que evolucionan constantemente y nosotros queremos que las personas evolucionen con nosotros.











































































