Quintanilla consideró “una falta de responsabilidad” que el Partido Socialista “esté convocando a la ciudadanía a través de mensajes sms a manifestarse” y que “siempre lo haga cuando gobierna el Partido Popular”, si bien reconoció el derecho que tienen a hacerlo, pero insistió en que el Gobierno “está haciendo lo que debe” frente a la situación de 980.000 millones de euros de deuda y un déficit público de 8,9% que “nos encontramos cuando llegamos, cuando nos decían que era del 6% y había además un agujero de 90.000 millones de euros gastados sin haber presupuesto para ello”.
Para “corregir” el déficit “y volver a la senda del crecimiento y de la generación de empleo”, el Gobierno está tomando medidas con las que prescindir de “tantos liberados sindicales”, con lo que ahora 6.000 tendrán que volver a sus puestos de trabajo, ya que sólo en la Administración del Estado “hay casi el triple de los que establece la ley”, con lo que ahora de 3.000 pasará a 1.300, porque en un país en el que hay 5 millones de personas en situación de desempleo “no se pueden mantener tantos liberados sindicales”, teniendo en cuenta además que “mientras que se triplicaba el número de liberados en España se contrataban interinos, es decir, que se pagaba un mismo trabajo dos veces” y con ello el Gobierno “no pretende recortar derechos sindicales, sino corregir el despilfarro ordenando el gasto”.
La diputada reconoció que “no estamos locos de contentos con la situación” porque “son medidas tremendamente duras”, ya que la intención del Gobierno de Rajoy “era ir enseguida a la senda del crecimiento, pero para eso hay que tomar primero medidas de austeridad” y este decreto “no recorta derechos sindicales, sino que lo que hace es ahorrar”, puesto que de este modo volverán a las administraciones 250 millones de euros, de los 100 son para los ayuntamientos, otros 100 para las comunidades autónomas y los 50 restantes para el Estado.
La prioridad del Gobierno, es según Quintanilla, “la lucha contra el paro” y en los últimos meses se ha conseguido que el 52% de los contratos indefinidos se hayan hecho a jóvenes, lo que significa que “el paro empieza a descender, con lo que no todo es malo y estas medidas apuestan por el futuro de los jóvenes”.
“No hemos subido el IVA porque hayamos querido, sino porque así nos lo ha dicho el Fondo monetario internacional para poder equipararnos con el resto de países”, dijo Carmen Quintanilla. Ahora España tiene que “tomar medidas para salir del mayor socavón de la historia” del que el Partido Socialista “es el responsable no sólo en España, también en Castilla-La Mancha” y en este punto, recordó que esta comunidad autónoma tiene que pagar este mes 1.300 millones de euros en concepto de deuda y de intereses, una cantidad de dinero con el que “al menos se podrían construir 45 centros de salud”. Por eso Quintanilla afirmó que a los socialistas “ya se les ha olvidado que nos han dejado una herencia envenenada y una ruina”, puesto que otros gobiernos de Europa recapitalizaron sus bancos en los años 2009 y 2012, mientras que en España “se decía que estábamos en la Champion League”.
A pesar de todo ello, reiteró el mensaje de “tranquilidad y esperanza porque estamos en el camino de la recuperación”, gracias, según sus palabras, al trabajo del Gobierno del PP que en ocho meses ha adoptado medidas como la reforma laboral, la ley de financiación bancaria, la modificación del código penal para que respondan los gestores públicos sobre sus actos y otras encaminadas a conseguir la recuperación económica, afirmó Quintanilla.










































































