Este año el itinerario diseñado para esta ruta no organizada de forma oficial, sino surgida de un grupo de alcazareños aficionados a la bicicleta de montaña, discurría por parte de las provincias de Toledo y Ciudad Real, con especial dificultad por la zona de los Montes de Toledo, en las sierras de la Calderina y Luenga.
La salida se produjo a las doce de la noche del ya sábado y en ella estuvo el alcalde de Alcázar de San Juan, Diego Ortega, quien destacó la importancia de este tipo de pruebas para acentuar el carácter del deporte como estilo de vida y no únicamente en el sentido de la competición. De hecho, ‘Titán de La Mancha’ es una prueba en la que no se compite, sino que se participa simplemente por el mero placer de la práctica deportiva.
Ortega subrayó la dureza del recorrido de este año con zonas de gran desnivel y les deseó a todos los participantes mucha suerte y que tanto la parte nocturna de la prueba como la diurna, durante gran parte de la jornada del sábado, se desarrollase sin incidentes. Precisamente con este objetivo el Ayuntamiento de Alcázar ha colaborado aportando la ayuda de los voluntarios de Protección Civil para acompañar a los ciclistas durante todo el trayecto.
Por otra parte, el alcalde destacó especialmente la participación de una ciclista invidente, que no quiso dejar de participar y lo hizo subida en un tándem con el acompañamiento de un guía.
La llegada escalonada de todos los participantes de nuevo a la Plaza de España estaba prevista para alrededor de las siete de la tarde.







































































