AFAMMER presenta en la ONU un decálogo de propuestas para el avance de las mujeres rurales en el side event “Mujeres Rurales en el Mundo: 30 años desde Pekín”, en la 69ª Sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW69/Beijing+30).
Un evento que ha reunido a líderes políticas, expertas y representantes de organizaciones internacionales para analizar los avances y desafíos que enfrentan las mujeres rurales tres décadas después de la histórica Declaración de Beijing.
La presidenta nacional de AFAMMER, Carmen Quintanilla, ha inaugurado el side event junto con la ministra de Igualdad, Ana Redondo y la embajadora en Misión Especial Política Exterior Feminista del gobierno de España, Ana María Alonso. Asimismo, la jornada se ha completado con distintas ponencias a cargo de Priscila Zuñiga, gerente del Programa de Equidad de Género y Juventudes de IICA; Laura Fernández Lord, responsable de Sostenibilidad, Equidad e Inclusión de la Fundación Microfinanzas de BBVA y Luz Haro, secretaria Ejecutiva de la Red de Mujeres Rurales de América latina y El Caribel (RedLAC).
Todas las participantes ha coincidido en afirmar el éxito de la Plataforma de Acción que surgió de Beijing en 1995, marcando un antes y un después en el avance hacia la igualdad de las mujeres de todo el mundo.
Beijing+30: Decálogo de AFAMMER para el avance de las Mujeres Rurales
Según ONU Mujeres en 1994 tan solo 12 países sancionaban legalmente la “violencia doméstica”, término que en aquel entonces se utilizaba para referirse a la violencia que se ejerce contra las mujeres. En la actualidad, ONU Mujeres registra 1583 medidas legislativas implementadas en 193 países para combatir la violencia que se ejerce contra las mujeres, lo que refleja un avance significativo, pero también evidencian los desafíos que aún persisten.
La presidenta nacional de AFAMMER, Carmen Quintanilla, que ha participado activamente en numerosos eventos desarrollados durante la 69CSW, ha presentado 10 líneas de acción para garantizar el empoderamiento y la plena participación de las mujeres rurales, y el desarrollo sostenible de todos los países:
- Garantizar el acceso a las nuevas tecnologías y a la formación digital de todas las mujeres y niñas, promoviendo el desarrollo de infraestructuras y asegurando una conexión de calidad incluso en las zonas más remotas del planeta.
- Impulsar el emprendimiento femenino y garantizar el acceso a la financiación, permitiendo que más mujeres rurales puedan emprender en sus propios municipios y frenar así la despoblación que asola a las zonas rurales de los 5 continentes.
- Impulsar el liderazgo y asegurar la participación activa de las mujeres rurales en espacios de toma de decisiones, promoviendo su presencia en gobiernos locales, organizaciones internacionales y en la formulación de políticas públicas que impacten sus comunidades.
- Fomentar la economía circular y el desarrollo sostenible, apoyando modelos de negocio que prioricen la sostenibilidad ambiental y promuevan la inclusión de las mujeres rurales en la transición ecológica.
- Reducir las altas tasas de desempleo que afectan a las mujeres rurales en todos los continentes, garantizando su acceso a prestaciones sociales y promoviendo la formalización del empleo femenino en el ámbito rural.
- La conciliación y la corresponsabilidad en los hogares rurales sigue siendo una meta lejana. Las mujeres rurales asumen una mayor carga de trabajo no remunerado, lo que dificulta su acceso y permanencia en el empleo.
- Corregir las desigualdades de género en la agricultura, la ganadería y en el acceso a la tierra.
- Garantizar el acceso a infraestructuras y servicios básicos, incluyendo salud, transporte, conectividad digital y viviendas adecuadas en las zonas rurales.
- Fortalecer las políticas de prevención y erradicación de la violencia de género en áreas rurales, asegurando atención integral a las víctimas.
- Garantizar una vejez activa y saludable para las mujeres rurales de mayor edad.