


El CB Criptana no es un club nuevo. 30 años de historia en el baloncesto criptanense han ido configurando una filosofía y un modo de hacer las cosas. Los encargados de dirigir, hoy, la marcha del club y de la escuela de baloncesto, jugaron antaño en sus filas. Son personas que llevan en la sangre, no sólo este deporte, sino el nombre del club, y su implicación con esta institución deportiva les sale de dentro.
Este es el caso de su presidente, José Santiago Panadero, del tesorero, Agustín Olivares y del secretario, José Francisco Alarcos.
«El club es el espejo en el que se miran los chicos y chicas de la escuela de baloncesto» -aseguraba Panadero. «Somos la misma familia. Nuestra filosofía es nutrir al CB Criptana de jugadores de la escuela. En este momento tenemos 155 niños y niñas» -comentaba Olivares. «Entendemos este deporte como una forma de vida, porque hemos jugado en el club, somos hijos del CB Criptana» -decía Alarcos.
Con estas señas de identidad, es fácil entender cual es la filosofía del CB Criptana y el trabajo y la pasión que pone su directiva y que contagian, sin duda, a los propios jugadores.
«Tenemos un equipo muy joven, con gran proyección y mucho potencial. Son ellos quiénes se ponen los límites» -decía el presidente del club al referirse a sus jugadores que, en esta temporada, han demostrado cómo saben jugar y han conseguido el ascenso a 1ª autonómica- «Lo más importante es que disfrutan del baloncesto y esta es la finalidad del club y de la escuela».
«Han entrenado muy duro toda la temporada» -aseguraban Olivares y Alarcos- «y ese trabajo ha dado sus frutos. La plantilla es muy homogénea y hay unión entre los jugadores. Incluso cuando hemos integrado a jugadores junior -como esta temporada con Javi y Benítez. Sin olvidarnos también del trabajo de los entrenadores, especialmente de Sergi, una figura clave en el club».
Esta misma filosofía será la base para organizar el equipo de cara a la próxima temporada, en la que reforzarán con la cantera y buscarán algún jugador más que comparta la misma visión del proyecto; aunque, de momento, están intentando que «pase la euforia» y descansar para poder mirar al futuro con más perspectiva.
Como a la mayoría de los clubes deportivos, la crisis se lo está poniendo difícil para encontrar patrocinadores que les apoyen económicamente. «Hemos arrastrado mucha afición y eso es un punto a favor, de cara a buscar apoyos para el proyecto» -nos comentaba el presidente del CB Criptana- «pero sabemos que la situación es complicada». Por este motivo, intentan sacar recursos a través de rifas en los descansos de los partidos, con los carnets de socios y otras actividades. Además de las, cada vez más escasas, ayudas que llegan desde las instituciones. «El ayuntamiento nos ayuda y cree en el proyecto, no sólo del club, especialmente de la escuela. También recibimos apoyo de la diputación. Pero no es suficiente para llegar a todo: transportes, fichas, equipaciones…; y se complicará más en primera».
El CB Criptana más la escuela, es por tanto, un amplio proyecto de baloncesto abierto al apoyo de las empresas de su localidad. Con un equipo en 1ª División Autonómica dispuesto a trabajar duro y ofrecer espectáculo y una afición que los sigue allá donde van -en la final contra el Torrijos se desplazaron hasta la localidad toledana de Polán más de 200 personas- que está en las redes sociales (facebook y twitter) y tiene su web oficial ; en la que publican las crónicas de todos los partidos y que, en sus primeros meses de creación, ha recibido más de 4.000 visitas.
NUEVOS PROYECTOS
Además del primer equipo y la escuela, el CB Criptana tiene en proyecto meter un equipo femenino en 2ª División. «Lo estamos valorando y nos gustaría mucho poder sacarlo adelante» -aseguraba Panadero- «Criptana se merece un equipo femenino en esta categoría, como ya lo ha tenido años anteriores».
«En la escuela, el 12% de nuestro alumnado son chicas» -comentaba Olivares- «Hay un ambiente de trabajo muy bueno, con mucho compromiso. Queremos incrementar este porcentaje, trabajando desde la base, para -igual que con el primer equipo masculino- poder formar uno femenino que se nutra de jugadoras de la escuela».







































































