Las obras de conversión de la carretera CM-420 en avenida, que quedaron interrumpidas en 2011, se retomaron la pasada semana después de que el Gobierno regional, a través de su plan de pago a proveedores, haya permitido su continuación, lo que posibilitará que estén acabadas en el plazo de unos seis meses.
Así lo ponía de manifiesto el alcalde de Alcázar de San Juan, Diego Ortega, quien visitó este martes las obras en compañía de los concejales de Urbanismo y Obras, Ángel Montealegre y Ángel Puente, respectivamente, y del gerente de la empresa adjudicataria, José María Ropero.
Ortega mostró la satisfacción del equipo de Gobierno por la reanudación de estas obras, teniendo en cuenta sobre todo que ésta ha permitido que la empresa haya vuelto a contratar a varios trabajadores que se vieron afectados por un expediente de regulación de empleo el año pasado. Además, subrayó que estos trabajos van a contribuir al desarrollo urbanístico de la ciudad y al propio desarrollo económico.
El alcalde insistió en la complejidad de estos trabajos, que ahora se reanudan gracias al trabajo de las concejalías implicadas y de la Consejería de Fomento de la Junta. Además, subrayó “la responsabilidad” mostrada por el Gobierno regional en el cumplimiento de los plazos marcados para el pago de facturas pendientes a proveedores, que es lo que ha llevado a reanudar ésta y muchas otras obras pendientes en toda Castilla-La Mancha, lo que “incide en la recuperación económica y del tejido productivo regional”.
Por su parte, el concejal de Urbanismo quiso agradecer también a la Consejería de Fomento que haya retomado las obras, así como a los técnicos de la Dirección General de Carreteras, ya que ésta es una obra difícil. “No nace de un expediente de expropiación, sino a través de convenios con los propietarios”.
Ángel Montealegre destacó la implicación de la empresa adjudicataria, Intedhor, que “es de Alcázar y ha asumido el reto de esta obra con una gran profesionalidad”. Asimismo, pidió disculpas a los vecinos por los posibles trastornos que puedan sufrir durante el medio año que resta de trabajos. En cualquier caso, incidió en que la obra vendrá a mejorar la zona y la propia localidad.
Por su parte, el gerente de Intedhor indicó que se planificarán los trabajos tratando de evitar en lo posible que haya que cortar el tráfico, especialmente en horas de mayor afluencia de vehículos que se dirijan al centro comercial cercano. Sobre la planificación de las obras, explicó que ahora mismo se está trabajando en el movimiento de tierras para la ampliación de los carriles de la CM-420 (el tramo de actuación va desde la rotonda de incorporación a la Autovía de los Viñedos hasta la rotonda de la cárcel) y se está planificando la fabricación del aglomerado para poder ensanchar los carriles y crear las medianas en la zona central.
José María Ropero, que insistió en que la Junta ya ha pagado todas las certificaciones de obra pendientes, recordó que el presupuesto total de adjudicación se estableció en 3.060.000 euros y señaló que actualmente trabajan unas 12 personas en esta obra, una cifra que se ampliará cuando se vaya avanzando, ya que sólo en seguridad harán falta cuatro o cinco trabajadores.










































































