Como contraprestación, disfrutamos de frutas reguladoras y protectoras como son el limón, mandarina, naranja, pomelo y el rey por excelencia de la vitamina C: el kiwi y frutas de temporada como es la manzana y, poco a poco las fresas y fresones comienzan a colorear por la zona de Huelva.
Por otra parte, el campo nos brinda la oportunidad de consumir numerosos tipos de verduras y hortalizas en plena campaña, como son las acelgas, espinacas, alcachofas y cardo, apio, las berenjenas, el brócoli, calabacín, col, lombarda, coliflor, endibia, guisantes, repollo, puerro, pimiento, judía verde, tomates, lechuga y escarola, que nos aportarán vitaminas y minerales, elementos imprescindibles para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.
AÑO NUEVO…MISMOS HÁBITOS
Comienza el 2013 y con él nuevas promesas, compromisos y objetivos a nivel personal y profesional surgen en nuestros pensamientos, en numerosas ocasiones relacionados con hábitos de alimentación, planteándonos cómo compensar los desequilibrios en que nos hemos visto implicados durante las festividades navideñas.
Estos pensamientos hacen que nos planteemos dar un cambio radical en la forma de alimentarnos, tratando de aplicar una terapia de “choque” que contrarreste unas prácticas puntuales que hemos interiorizado como si fueran hábitos. Ello hace que, en muchas ocasiones, esto derive en el inicio de unas prácticas de alimentación inadecuadas, con aportes nutricionales desequilibrados tanto de variedad de alimentos consumidos como de frecuencia de ingesta pudiendo verse afectada la salud y la disposición del organismo para el desempeño de la actividad cotidiana.
Ante estas situaciones es importante destacar la necesidad de seguir manteniendo una alimentación variada y equilibrada que contemple todas las comidas del día: Desayuno, media mañana, comida, merienda y cena, en las que las frutas y las hortalizas ocupen un lugar habitual (5 al día), ya que poseen un alto contenido en agua y aportan vitaminas y minerales, elementos que juegan un papel fundamental en funciones importantes del organismo como es el mantenimiento de la presión arterial y el óptimo estado de las células. Además, gracias a su contenido en fibra, las frutas y hortalizas favorecen el tránsito intestinal, evitando estreñimiento y ayudando a controlar el peso.
Las frutas y hortalizas, en crudo como ensalada o guarnición o como plato principal, hervidas, al vapor o a la plancha, y aliñadas con pequeñas porciones de aceite de oliva virgen o virgen extra en crudo, solas o acompañadas de otros alimentos variados son un aliado excelente para limpiar nuestro cuerpo y restablecer el equilibrio en la alimentación.
Por otra parte, debe beberse agua en cantidad suficiente (unos 2 litros al día) y practicar de forma regular actividad física para completar una alimentación sala y equilibrada. Sólo así se conseguirán unos resultados satisfactorios y duraderos.
De forma complementaria, encontramos multitud de iniciativas de ámbito autonómico y supra autonómico que pueden servirnos de apoyo e información para mantener una alimentación sana y equilibrada, como son el Programa “Castilla – La Mancha + Activa” (http://www.castillalamanchamasactiva.es ), impulsado el pasado mes de diciembre por el Gobierno de Castilla – La Mancha o el Plan “Cuídate +” (http://www.plancuidatemas.es) puesto en marcha por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN)
No obstante, ante cualquier duda o cuestión a este respecto es siempre recomendable acudir a un especialista, que estará a nuestra disposición para asesorarnos sobre las pautas a seguir, adaptadas a nuestras necesidades nutricionales.








































































